Antes de usar IA con datos personales, define finalidad y base jurídica, reduce los datos al mínimo, evalua al proveedor, limita accesos, establece conservación, informa a las personas y conserva supervisión humana. Para casos sensibles solicita revisión jurídica especializada.
Preguntas que la empresa debe responder
- ¿Qué datos entran y cuales son realmente necesarios?
- ¿Con que finalidad y base se tratan?
- ¿Qué proveedor los recibe y en que ubicación?
- ¿Se utilizan para entrenar modelos o para otros fines?
- ¿Quién accede y durante cuanto tiempo se conservan?
- ¿Cómo puede una persona ejercer sus derechos o pedir ayuda?
- ¿Qué ocurre si el sistema se equivoca o queda indisponible?
Privacidad desde el diseño
No esperes al final para pensar en privacidad. Sustituye datos reales por datos de prueba durante el desarrollo, separa identificadores de contenido cuando sea posible, evita enviar conversaciones completas si basta un resumen y configura permisos por función.
Casos que requieren más cautela
Salud, finanzas, empleo, menores, biometria, grabaciones y decisiones que afectan significativamente a una persona necesitan análisis adicional. Este contenido es orientativo y no sustituye asesoramiento jurídico para un tratamiento concreto.
Preguntas frecuentes
¿Puedo pegar una conversación de cliente en una IA?
No por defecto. Comprueba finalidad, base, proveedor y configuración; elimina datos innecesarios y utiliza entornos aprobados por la empresa.
¿Hace falta informar de una grabación?
La grabación y transcripción implican tratamiento de datos. Debes revisar información, base jurídica, acceso, conservación y derechos según el contexto.
¿Un contrato con el proveedor es suficiente?
No. También hacen falta configuración segura, minimización, control de accesos, procedimientos internos, evaluación de riesgos y supervisión continua.